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¿Por qué no paran de aumentar los combustibles? Un experto nos explica

Ante otra inminente suba del precio de los combustibles en Paraguay, un investigador especialista en energía analiza lo que ocurre a nivel internacional con el precio del crudo y los efectos que se sienten en Paraguay, y concluye que no hay motivos para nuevos incrementos, sino más bien, para reajustes a la baja. ¿Cómo enfrentamos una nueva suba? Te explicamos esta sensible situación y lo que podría llegar a pasar.

Cada vez con más frecuencia, los gremios de empresarios de combustibles del sector privado y desde el mismo gobierno, a través de Petropar, anuncian que el precio de los derivados del petróleo volverán a subir. Esto no solo afecta a quienes conducen vehículos diariamente, sino a toda la ciudadanía, en atención a que esto impacta en todos los productos y servicios, generando una gran inflación.

El argumento frecuente de los empresarios es que los precios han subido a nivel internacional y que ellos han adquirido sus stocks con los precios en alza, y que por consiguiente no se puede hacer nada para evitar que sigan aumentando. Sin embargo, para el especialista Victorio Oxilia, PhD en Energía e Investigador Universidad Nacional de Asunción, en esta ocasión no se justifica una suba.

Ahora la tendencia es a la baja

El especialista recuerda que, en el primer semestre de este año, tuvimos un gran incremento del costo del crudo, es decir, del petróleo que se utiliza para refinar y producir los derivados por la guerra en Ucrania.

Entonces las sanciones de los países de occidente en contra de Rusia, uno de los mayores exportadores del petróleo, comprometen el mercado internacional ante la incertidumbre de la provisión logística, aumentando la especulación de precios.

También influyó, en las restricciones de refinación debido a la pandemia en otros países como Estados Unidos y China. Esta crisis influyó en que estas refinadoras desmantelen sus sistemas, eso hace que tanto el precio del crudo aumente, como de sus derivados, sostuvo.

Ese aumento generó dos ondas o dos picos, primero, en marzo de este año y luego en junio, la de los precios de los combustibles derivados se dio de manera más continua y llegó a un pico en junio. Hasta ese mes existió una justificación para sustentar el aumento, incremento que superó el 50%, en algunos de los tipos de gasoiles.

“Entonces, qué pasa en estos últimos días, debido a los altos costos del combustible, la población americana está consumiendo menos combustible, entonces hay una retracción del mercado, lo que disminuye la presión de la demanda, y la oferta queda más holgada. En las últimas semanas el precio ha bajado”, agregó.

Aseveró que ahora estamos en la parte de descenso de la última ola, por lo tanto, insistió en que no es momento de hablar de incremento.

“Hay que ver lo que pasa en los próximos días, en este momento no se justifica, hubo más del 50% en el diésel común, eso es lo más elevado que tuvimos en toda la historia”, resaltó.

Creemos a ciegas, pero sin transparencia

En cuanto a si corresponde o no la nueva propuesta de subir el precio de los combustibles, en primer lugar, Oxilia afirmó que actualmente es una cuestión de fe.

“Nosotros creemos en la palabra de los empresarios, porque nosotros no sabemos, ni el Ministerio de Industria y Comercio publica nada con relación a qué momento hacen ellos la compra de los combustibles y cuánto tienen ellos guardado”, cuestionó.

Recordó que el combustible se compra con anticipación y que existe una capacidad de almacenamiento importante.

“Lo que se consume ahora ya se compró hace bastante tiempo, nosotros no tenemos transparencia. Cuánto tienen en el tanque no sabemos, es muy difícil saber o no, tenemos que creer. Como hecho te puedo decir que están barajando los costos de fletes de Petropar y lo que ellos pagan como plus, no tenemos los costos de los fletes de los privados”, subrayó.

En ese punto, insistió en que el gobierno tiene herramientas legales para controlar el mercado, citando a la Comisión Nacional de Competencia (Conacom), que puede ver cómo están los precios, hasta cierto punto, dijo.

En ese punto, citó algunas medidas que ya tomó el gobierno nacional en relación a los precios del combustible, como reducir el Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) del diésel común, pero reconoció que eso representa un golpe para el fisco, ya que para reducir la presión impositiva en ese rubro, se tiene que aplicar en otras partes, para pagar sueldos o hacer inversiones públicas, es decir, que tiene sus consecuencias.

Asimismo, dijo que es un mito eso de que el Estado no pueda intervenir. Argumentó que no hay libre competencia, al hacer referencia que en todas las estaciones de servicio se puede ver el mismo precio, son pocas empresas que están en el mercado, conformando un oligopolio.

Según el experto, existen más de 2.500 estaciones de servicio y estamos pagando una infraestructura enorme para abastecer.

“Hay demasiadas estaciones de servicio y entonces el pedacito de la torta que le toca a cada uno, cada vez es más es más pequeña”, concluyó.

Una crisis global

“Este tema de la elevación de costos a nivel internacional no tiene que ver con un incremento en los costos de producción, tiene que ver con un incremento en las rentas en las ganancias de las empresas, a nivel internacional. No es una cuestión del costo”, resaltó.

Justamente, el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden y el ahora ex-primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, elevaron cuestionamientos a esta voracidad del mercado. De hecho, una de las razones que se le atribuye a la renuncia de Johnson a ser primer ministro de Reino Unido, es por la inflación actual de 9,1%.

“Es cierto que muchos de los motivos se escapan del control de Johnson, como la guerra en Ucrania, que ha llevado a aumentos en el precio del petróleo y en el coste de los alimentos. Y, pese a que el gobierno ha dado algunos pasos -por ejemplo, reduciendo el impuesto a la gasolina- subió los impuestos en abril y esto aumentó la presión sobre la clase trabajadora (aumentaron los impuestos)”, resaltó un artículo de la BBC.

Asimismo, el 15 de junio pasado, el mandatario estadounidense Joe Biden, enfrentó a las petroleras, al afirmar que están reduciendo el refinamiento del petróleo para elevar sus precios. Esto fuer reclamado por Biden, quien dijo que las familias estadounidenses no pueden estar pagando más, en medio de esta crisis.

Además, en Ecuador, país que en el último mes se vio envuelto en un estado de excepción en tres regiones Chimborazo, Tungurahua y Pastaza, por violentos incidentes en torno a las manifestaciones realizadas por los ciudadanos. Uno de los principales reclamos hacia el presidente Guilerrmo Lazo, es el control del precio de los combustibles.

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